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FANZINE «POETAS DEL ASFALTO» Nº 162. ADVERTENCIA A TODOS ¡CARAJO!

Rodolfo Sánchez Garrafa He pasado re-vista con fruición, una y otra vez, al volumen de fanzine "Poetas del Asfalto Nº 162"; de manera que, en este caso, cabe puntualizar que no escribo un comentario de ocasión. Hace tiempo que he pasado a ser un aficionado más de esta publicación tan especial, y, me atrevo a decir, tan única, en nuestro medio. No solo eso, soy admirador de muchos de los que han escrito y escriben en sus páginas. En cada número de esta revista encuentro literatura con sello propio, periodismo de opinión absolutamente libre, crónicas ácidas y sabrosas, arte, convicciones firmes contra todo convencionalismo, pluralidad hasta el desborde, por lo cual, insisto, no me siento un mero curioso, ni un extranjero en sus páginas. Karen Tabata junto a Richi Lakra Como se sabe, el fenómeno fanzine ha cautivado público desde siempre. A mí, que soy bibliófilo, el fanzine impreso en Lima o en el extranjero ha llamado mi atención de manera particular, me ha impresionado su
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La trascendencia transparente de Tomas Tranströmer

M artín López-Vega Cuando en 2011 el premio Nobel de Literatura cayó en manos de Tomas Tranströmer (1031-2015), para muchos fue un acto de justicia poética. Si no lo tuvo antes fue precisamente por ser sueco; el jurado, tan cosmopolita, no quería pecar de provinciano. Sin embargo, todos los premiados anteriores (especialmente los poetas) habían incluido entre sus actividades rendirle pleitesía cuando iban a recibir el suyo (Wislawa Szymborska, que acabó por cancelar casi todos los eventos alrededor de su premio en Estocolmo, no dejó de visitarle); y eran muchas las voces que desde hacía tiempo reclamaban su poesía como una de las esenciales del siglo XX. Joseph Brodsky, por ejemplo, siempre decía que a nadie le había robado más metáforas que a Tranströmer; y el poeta chino Bei Dao cuenta en sus memorias una visita a Suecia, donde coincidió con ambos (Brodsky y Tranströmer) en un ambiente de común amistad y admiración. La poesía de Tranströmer es una especie de tormenta perfecta de la

HOMERO ALCALDE CABANILLAS EN SUS LABERINTOS DE MAGO*

I ván Loyola** Conocí a Homero en los lejanos ochenta, cuando en la antigua cantina Cordano, frente a Palacio de Gobierno, soñábamos con la vida del escritor. La vida nos llevó por distintos rumbos, pero nos volvimos a encontrar el año 2,000 en París, donde Homero tenía ya casi dos décadas y recién había publicado su primer poemario, Memoria de Espejos. Nos reencontramos el 2002 también en la ciudad más bella de Europa (no digo del mundo porque llevo a Buenos Aires atravesada en el cuore) y de allí fue un largo hiato hasta volvernos a ver, ya en Perú, vueltos ambos de nuestras peripecias allende los mares (yo viví casi 17 años entre muertos y heridos entre Vancouver y Alaska) y Homero se había ya apuntado su segunda obra, Reydiví. Yendo al libro, el epígrafe resume el espíritu del trabajo: la iniciación del ser en una nueva etapa de la vida, un descubrimiento interior, que, análogo a los ritos de iniciación, el coming of age, dan paso a la exploración de un nuevo yo. Alcalde escoge bie

VIBRACIONES EN LA POÉTICA DE AMÉRICO MUÑIZ ÁLVAREZ

  R odolfo Sánchez Garrafa   Dentro del espectro intelectual cuzqueño de las décadas más recientes, la actividad literaria desplegada por Américo Muñiz Álvarez configura un caso digno de atención. Nació en diciembre de 1976. Es un distinguido médico de profesión, psicólogo, docente en la Universidad Andina de Cusco, con muchas calificaciones académicas en su campo de actividad, que me excuso referir en este comentario. Lo notable es que, junto a su vocación científica, cultiva con pulcritud y dedicación la creación artística, en tanto escritor reflexivo, poeta, pintor autodidacta y apasionado por la música experimental contemporánea.   Un médico escritor y poeta no es algo excepcional, lo es sí el perfilarse con las características relevantes y particulares que Muñiz Álvarez viene plasmando en su obra literaria. Para empezar, se trata de una persona joven en términos biológicos, pero también en cuanto a actitud, atributo que él mismo aprecia de manera especial. Se autodefine co

Jadranka Boljunčić o Adri Bogliuni y su vuelo poético hacia el amanecer

R odolfo Sánchez Garrafa Jadranka Boljunčić, poeta conocida como Adri Bogliuni (su seudónimo literario), tiene un doctorado en Biología - especialidad antropología biológica. Fue investigadora asociada del Instituto de arqueología en Zagreb, Croacia. Es autora de decenas de artículos científicos y profesionales. Ahora se desempeña como profesional independiente, poeta, traductora/ intérprete (políglota). Seis de sus poemas aparecen en la Revista Literaria El Bosque Nº 10-2018, Lima-Perú.  La he conocido hace algunos años, primero por su poesía y, luego, por su visible interés respecto a todas las manifestaciones artísticas, entre ellas el diseño, dibujo, pintura y fotografía. Tengo la impresión que la poesía es para ella un vehículo extraordinariamente apropiado para explorar su propio ser e ir al encuentro de un otro trascendente. Profesionalmente ha lidiado con el estudio de evidencias osteológicas y análisis moleculares de restos humanos de interés arqueológico, en tanto que la lit